Aprendiendo los colores

El color es una gran parte del mundo de los niños, y les ayuda a aprender y jugar. Los peques se sienten atraídos por los colores brillantes porque se relacionan con la felicidad y la energía. Al explorar el color con sus sentidos, pueden entender y relacionarse con las emociones que provoca. Entre una foto en blanco y negro y una foto en color, los niños pueden interpretar la foto en color con mucho más detalle porque su imaginación se ve estimulada por los colores que pueden ver.

La capacidad de un niño para reconocer diferentes colores se desarrolla alrededor de los 18 meses. A la edad de 3 años la mayoría de los críos pueden nombrar los colores primarios. Cuanto más expuestos están a diferentes colores a través de libros, fotos y juguetes, más rápido aprenden. Los gustos y aversiones a cada color que tiene cada niño se relacionan con su carácter individual y su etapa de desarrollo.

Actividades sobre el color

Para fomentar el aprendizaje de los colores, e incluso otras capacidades necesarias para la lectoescritura en el futuro, a continuación puedes inspirarte en las siguientes propuestas de ejercicios:

  • Descubrir diferentes colores en el entorno de los niños es un juego estimulante para ellos, así que, ¿por qué no realizar una ‘excursión’ de colores? Elige un color, viste la mayor cantidad de ropa ese color que puedas y luego buscad en vuestro entorno (en el patio, en un parque…) el color escogido.
  • Crea una imagen del arco iris. Con lápices de colores, pintura o incluso diferentes materiales, crea un arco iris que muestre los diferentes colores para que el niño pueda distinguirlos fácilmente. Esto también le ayudará a aprender los nombres de cada uno.
  • Para los pequeños que aman comerse la pintura, ¿por qué no añadir colorante natural para alimentos al yogur para pintar con los dedos? Esparce diferentes gotas gordas de esta combinación en un papel y deja que se vuelvan creativos.
  • Deja que el niño explore diferentes colores de manera segura mediante la creación de botellas de arco iris. Simplemente llena una botella de plástico transparente con materiales, objetos o líquidos de diferentes colores y se entretendrá durante horas. Para hacer una botella de descubrimiento del arco iris puedes inspirarte en diferentes páginas.
  • La clasificación de cajas de huevos de colores es una actividad divertida y reutilizable para ayudar a los peques a aprender los colores. Pinta varias cajas de huevos en diferentes colores brillantes y colócalas en un recipiente más grande con botones multicolores o mini pompones. Lograr que el niño clasifique los objetos en las cajas de huevos de colores correctas no sólo facilita el aprendizaje del color, sino también permite trabajar el control de la motricidad fina que ayuda a agarrar el lápiz más adelante.
  • Focaliza el aprendizaje de un color haciendo una caja sensorial con diferentes juguetes y objetos del color elegido. Recorre cada objeto diciendo su nombre y color para que el niño se familiarice con el color y lo asocie con diferentes objetos.

 

Artículo original: http://blog.stabilo.co.uk/blog/learning-colours