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La escritura infantil: el garabato

Si buscásemos el significado de GARABATO en el diccionario encontramos varias acepciones pero nos centramos en las que nos interesan para este artículo:

  1. Trazo realizado con un instrumento manual de escritura, como un lápiz o una pluma, con el que no se quiere representar nada.
  2. Letra, dibujo o signo gráfico mal trazado, como el que hacen los niños al aprender a escribir.

Si observamos en la segunda acepción del término aparece la palabra aprender. Y es que para que una persona pueda llegar a realizar una comunicación escrita, en la etapa de la infancia tenemos que pasar por un proceso de aprendizaje de la escritura. Dicho proceso tiene varias etapas:

  • 1ª etapa: el garabato (18 meses-3 años).
  • 2ª etapa: representación de la realidad (4-6 años).
  • 3ª etapa: inicio de la escritura (7-9 años).
  • 4ª etapa: madurez de la escritura (10-14 años).

En este artículo vamos a centrarnos en esta primera etapa ya que a partir de los 18 meses es cuando se producen grandes avances en su desarrollo motriz. Por tanto, se debe trabajar mucho tanto la motricidad gruesa como la motricidad fina. Es aquí cuando entra en juego el garabato como la acción inicial de la escritura infantil. Los niños/as comienzan a observar cómo su movimiento siempre deja una huella por tanto el garabato es la huella que dejan en una superficie cuando cogen una pintura o con sus dedos hacen alguna marca. El garabato principalmente se realiza con las manos aunque puede realizarse con los pies o con otra parte del cuerpo. Se podría hablar de 3 tipos de garabatos:

  • Desordenado y sin control (18 meses-3 años). No hay intencionalidad del niño por representar nada. Simplemente experimenta la actividad y le puede parecer divertida. Con el objeto que realicen el trazo no se coge correctamente ni se ejerce la presión adecuada. Por tanto podemos encontrarnos desde movimientos circulares, lineales, líneas sobrepuestas, etc.
  • Controlado (a partir 3 años). Se observa como el niño/a puede llegar a dirigir su mano, puede haber variedad de color y se pueden observar trazos más largos.
  • Con nombre (a partir de los 3 años y medio). El niño/a tiene una intención de representar su realidad. Sigue utilizando el color en función de su criterio. Los garabatos son mucho más claros y diferenciados.

ACTIVIDAD

Mediante esta actividad, los alumnos/as trabajan la técnica del garabateo

En el suelo del patio (procurando que esté liso) se pegan sábanas de papel separadas unas de las otras. Se harán 5 grupos de 5 alumnos/as cada grupo. A cada grupo se le asigna un color. Se colocan los grupos alrededor de las sábanas de papel. Éstas estarán identificadas como rápida y lenta.

Los pequeños/as estarán descalzos, y mojarán sus pies en la témpera correspondiente. Utilizaremos varias canciones para el desarrollo de la actividad, unas con un ritmo rápido y otras con un ritmo lento. Cuando suene una canción rápida, deben colocarse en su sábana rápida y, siguiendo el compás de la canción realizarán divertidos garabatos con los pies. El maestro/a, parará la canción, y los pequeños/as, deberán rotar trasladándose a las sábanas del grupo de compañeros/as de al lado. Al sonar la nueva canción, bailarán garabateando en la sábana correspondiente y al ritmo oportuno. El objetivo de la rotación es conseguir que todos los niños/as jueguen con distintos colores, y como resultado, mostrar sábanas de papel con amplias variedades cromáticas mezcladas.

DIBUJAR A PARTIR DE GARABATOS.

Se reparte un folio a cada alumno/a, pero antes se dibujará sobre éste un garabato o una línea. La persona a la que se le entrega el folio, deberá hacer un dibujo partiendo de dicha marca. Lo más recomendable es empezar por un trazo recto y horizontal.

Después, se pueden inclinar esos trazos o experimentar con líneas curvas. A continuación, pasamos a proponer trazos con ángulos.

VARIANTES

Se pueden realizar divertidos concursos. En este caso, se les entrega a todos los niños un folio u hoja con el mismo trazo. Cuando todos hayan terminado, votarán el dibujo más original.

Los niños tienen que adivinar lo que va a dibujar un niño en concreto. Por ejemplo: Dibujas un trazo vertical en la pizarra o en la superficie que sea. Un niño deberá completar el dibujo partiendo de ese trazo. Antes, el resto de niños dirá lo que puede que vaya a dibujar su compañero/a.

Cada semana puedes proponer un único trazo, el mismo para todos. Después, se puede hacer un mural con los dibujos de todos los niños. Sería un mural a la semana, de forma que puedan ver cómo evolucionan los dibujos y cómo van potenciando la imaginación.

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Nota: El STABILO Woody 3 en 1 es perfecto para que los niños dibujen y pinten.

Sobre la autoría:

Verónica Méndez Pardo es colegiada del Colegio Oficial de Pedagogos y Psicopedagogos de la Comunidad Valenciana.