Stabilo Aula

La exposición en clase: una actividad transversal para trabajar la lectoescritura

El concepto ‘exposición en clase’ puede poner nerviosos a los niños: tener que preparar un tema, hablar delante de todos, pensar en el profesor evaluando cualquier gesto, palabra o concepto… Este tipo de actividad debería ser gratificante para los niños, más que una “pesadilla”. Por eso, te proponemos algunos trucos para que tus alumnos estén encantados a la hora de prepararse una buena exposición, ¡y para que trabajen la lectoescritura sin que se den cuenta!

Esta actividad es una de las más completas en cuanto a trabajar la lectoescritura, ya que entran en juego muchísimos aspectos. Te los detallamos a continuación, con algunos consejos para que el proceso sea motivador para el niño y un éxito pedagógico:

  • Propón un tema que sea de interés para tus alumnos, como por ejemplo diferentes animales del mundo, o profesiones, o personajes históricos, ¡o incluso dinosaurios! En cualquier caso, será un proyecto que permitirá trabajar transversalmente la lectoescritura con materias diferentes como la biología, o la historia, o la geografía, etc.
  • Para preparar el tema deberán documentarse. Si en clase, o en casa, tienen algún libro sobre estos temas adaptado a su edad, será fundamental que lo consulten. También es probable que lo hagan a través de internet. ¡Una ocasión excelente para aprender a usar esta herramienta! Si se trabaja en clase, es importante hacerlo con ellos, guiándoles entre las páginas a consultar, peligros de la navegación, etc. Si lo hacen en casa, es importante insistirles a ellos, y a los padres, que trabajen conjuntamente el proyecto para una navegación segura.
  • La búsqueda de información supone una tarea muy importante en cuanto a volumen y necesidad de concentración. Por lo tanto, el niño deberá leer adecuada y atentamente. Se recomienda que tome notas de los datos más relevantes en una hoja para tener la información básica. Así practican la capacidad de síntesis y la escritura.
  • Si durante esta etapa leen alguna palabra nueva de la que desconocen el significado, que la busquen y la aprendan. Así la podrán explicar a sus compañeros y aprender entre todos nuevos conceptos.
  • Tienen que prepararse un guion. Esto les obliga a jerarquizar la información y plantear una estructura. Ayúdales, pero deja que se desarrolle su pensamiento lógico.
  • Indícales que deben comprender la explicación. Es cierto que trabajarán la capacidad de memorización, pero no tienen que aprender de memoria la presentación, sino ser capaces de contar con sus palabras los temas y la información básica que puedan haber memorizado. ¡Como si explicaran un cuento!
  • Para ello, recomiéndales que ensayen en su casa, delante de un espejo, o ante sus padres. Y que se lo tomen como una actividad lúdica, casi de teatro, sin temor a equivocarse, sino con la voluntad de informar y entretener a los demás.
  • Deberían preparar una cartulina grande con la información más destacada, y con dibujos, mapas, etc. que pueden preparar ellos mismos. Anímalos a pensar en otros recursos y efectos como músicas, olores…
  • El día de la exposición, remarca que no se preocupen por la opinión de los demás, incluida la tuya. Simplemente que expliquen lo que han trabajado de la mejor manera posible. E insiste también en que todos respeten al compañero que esté exponiendo, y presten atención a su ponencia.

Esta actividad también se puede trabajar en grupo para fomentar el intercambio de ideas, la comprensión de la existencia de diferentes formas de pensar, etc. Sirve, además, para rebajar la tensión de las primeras exposiciones, al sentirse arropados por un grupo. En cualquiera de las dos formas, es un ejercicio muy completo para comprobar la evolución de diferentes facetas cognitivas de los niños.